-¡Mami! -dijeron ambos niños-. ¡Papá!
-¡Hola, campeones! -dijo mi tío-. Me alegra que hayan llegado. ¿Cómo estuvo el paseo?
-Este señor nos llevó por un helado antes de venir y nos prometió que luego iríamos al parque -dijo uno-. Y que David iría con nosotros.
-Por supuesto que sí -respondió él con una sonrisa-. Más tarde iremos.
-Gracias, Gregorio -le digo acercándome a él-. ¿No te han dado trabajo?
-Para nada, señora -me tomó de la mano y me sacó junto con su hermano-. Tengo noticias.
-S