Juliette
Si el jet privado era lujo, la Villa La Rosa Antica en el Lago Como era un sueño extraído directamente de una fantasía prohibida.
Llegamos en una lancha de madera caoba pulida que cortaba las aguas azules del lago mientras el sol del atardecer teñía las montañas de oro y violeta. El viento me alborotaba el cabello, pero esta vez no sentía frío. Sentía una calidez que nacía en mi pecho, alimentada por la mano de Seth que, de vez en cuando, rozaba mi espalda para guiarme o estabilizarme.
La villa se alzaba sobre un acantilado privado. Muros de piedra antigua, jardines que caían en cascada hacia el agua y terrazas infinitas cubiertas de glicinas.
—Bienvenido, signore Saint James —nos recibió una mujer mayor, regordeta y sonriente, en el muelle privado—. Y signora. Es un honor tenerlos aquí finalmente.
—Gracias, Elena —respondió Seth en italiano, besándole la mano con una galantería que me dejó boquiabierta. Luego me miró—. Juliette, ella es Elena. Se encarga de que la villa no s