Juliette
Si el jet privado era lujo, la Villa La Rosa Antica en el Lago Como era un sueño extraído directamente de una fantasía prohibida.
Llegamos en una lancha de madera caoba pulida que cortaba las aguas azules del lago mientras el sol del atardecer teñía las montañas de oro y violeta. El viento me alborotaba el cabello, pero esta vez no sentía frío. Sentía una calidez que nacía en mi pecho, alimentada por la mano de Seth que, de vez en cuando, rozaba mi espalda para guiarme o estabilizarme.