Juliette
El desván de la mansión Anderson olía a polvo, a madera vieja y a decadencia. Era el olor exacto de mi familia.
Aparté una caja llena de abrigos apolillados, tosiendo un poco. La lluvia golpeaba con fuerza contra las tejas del techo, creando una sinfonía lúgubre que acompañaba mi búsqueda desesperada.
Necesitaba dinero.
Seth había puesto seguridad en la puerta y abogados a mi disposición, pero mi orgullo me impedía pedirle un centavo para mis gastos personales. Si quería seguir vivie