Juliette
Cuando Seth se marchó, supe que desde esa noche comenzaría una contienda por el control. Y estaba dispuesta a pelear por él, a no dejarlo ganar en su nuevo tablero.
Decidí pasar por el vestidor, lo que hallé me dejó inmóvil y con la boca abierta.
No había maletas, pero los estantes estaban llenos. Filas de vestidos de seda, blusas de mi marca favorita, zapatos de mi talla exacta y lencería de encaje francés que solía usar. Todo era nuevo.
Un escalofrío me recorrió la espalda. No ha