—Creo que deberíamos ir cerrando el chiringuito. —Elián reflejaba el cansancio en su rostro.
Pasó todo el día trabajando sin parar junto a sus nuevas compañeras. Corriendo del taller a la tienda porque Lorena no era capaz de hacer bien su trabajo.
—Creo que sí, la jefa parece que no volverá. Dime algo, ¿qué crees que le pasa? —preguntó, Remedios.
—No me gusta el cotilleo, pero si insistes te lo cuento. Yo conocí a la perra del diablo cuando ambos comenzamos a estudiar diseño y moda. Era muy d