Capítulo (continuación): La Loba que se Eligió a Sí Misma
Punto de vista de Gael
El dolor no fue físico. Fue algo peor.
No era algo que pudiera tocarse… pero sentía que su alma se quebraba. Como un cristal invisible rompiéndose desde adentro.
Y se desangraba lentamente… aunque no hubiera sangre.
Cuando Nayara pronunció su rechazo, algo dentro de él simplemente colapsó.
El hilo que aún los unía —débil, herido por su traición— se cortó.
Lo supo.
Lo sintió.
Y entonces cayó de rodillas.
N