Me relajé aproximadamente 10 minutos con mi secretaria y aproveché la oportunidad para deleitarme con una taza de café, el líquido me brindó una paz que no sentía desde las primeras horas de la mañana.
- ¿Difícil la consulta? - preguntó Isabel con su imperturbable tono relajado.
- La complejidad propia de los seres humanos - respondí evadiendo el tema, pues no podía faltar a la ética, exponiendo la intimidad de la pareja.
Caminé con determinación hacia la oficina donde debía realizar el c