El mundo es un borrón de músculos y calor. Estoy suspendida en su hombro, mi trasero apoyado en su espalda, mi cabeza colgando mientras él camina. Joder. Superman me está cargando. Mi versión humana, caliente, y con un vaso de helado que ha sido testigo de la escena más humillante y excitante de mi vida.
—Alex... —Susurro, la risa aún burbujeando en mi pecho—. No puedo creer que el día fuera a terminar así. En una hora estará amaneciendo.
Él no contesta, solo siento el ritmo firme de sus pas