29. RESIDENTES
El sonido de la alarma me saca de un sueño profundo, pero completamente inútil. Abro los ojos y mi mente está en blanco, un vacío incómodo que no es paz, sino agotamiento. Me siento ido. La palabra es perfecta. Desconectado.
Me arrastro a la ducha. El agua caliente golpea mi rostro, y es entonces cuando el recuerdo llega, crudo y desagradable. Ojos asustados. Una camisa de seda mojada por las lágrimas. La sensación de mi boca forzando unos labios que se resistían.
Julie.
Joder. Joder con t