Tessa sintió una emoción muy profunda por dentro. Aquel hombre, tan apasionado en todos los aspectos de su vida, también lo era en el terreno sexual. Teresa se quedó mirando las estrellas y, en aquel momento, con Eric tumbado a su lado, se sintió de maravilla, protegida y querida.
Aunque no amada. No debía olvidar que el no era un hombre de los que se enamoran jamás la amaría. Y no pasaba nada, porque ella tenía a… ¡Roy ! ¡Se había olvidado completamente de él! Acababa de engañar al hombre con