—Porque te estuvo manoseando como si fueras un cantante de rock delante de todo el mundo. Fue vulgar y embarazoso, pero es normal porque a las estadounidenses no las educan bien.
Eric sintió que la sangre se le agolpaba en la sienes. Si Ferras hubiera sido un hombre, le habría dado un puñetazo inmediatamente.
—No vuelvas a hablar jamás de Teresa —le advirtió apretando los dientes—. Me encanta que me manosee, como tú dices. Más te vale mantener la boca cerrada. No tienes nada que decir. No te at