DALTON
El aire en el lobby era distinto a cualquier otro lugar del complejo. Tal vez era la mezcla de perfume caro, miedo y poder lo que me puso en guardia desde el primer paso. Caminé despacio, sintiendo cada mirada clavarse en mi espalda, cada paso de los hombres de Jonathan resonar en mis oídos. Ellos eran el recordatorio de todo lo que estaba en juego, pero no me detuve ni un segundo. No podía permitirme temblar. No hoy.
Vi a Jonathan de pie, elegante, imperturbable, como una estatua de már