DALTON
Nunca en mi vida había sentido este miedo, este abismo en el pecho, ni siquiera cuando perdí millones en la bolsa y me recuperé gracias a la guía de Wayne Rich (uno de los mejores asesores financieros del mundo), ni cuando estuve a punto de estrellar el auto de mi mamá, borracho a mis diecisiete años, ni cuando me creí al borde de perderlo todo. Lo que sentía ahora era otra cosa. Un miedo crudo, ancestral, la certeza de que si perdía a mi mamá, no iba a poder perdonármelo jamás.
La estaci