74

Santiago le señaló alguno de sus lugares favoritos de la urbanización. Un árbol que solía

escalar, el parque en donde jugaba fútbol o procrastinaba hasta la hora de la cena, mientras leía algo o escuchaba música. Finalmente, llegaron a la casa y Christina se sorprendió de ver tantos autos estacionados frente a la misma.

-Te espera mucha gente.

-Ha venido parte de la familia de mi madre a la ciudad, así como la de mi papá.

-Wow, en mi casa somos mis padres y yo, ninguno de mis abuelos está vivo.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP