Santiago le señaló alguno de sus lugares favoritos de la urbanización. Un árbol que solía
escalar, el parque en donde jugaba fútbol o procrastinaba hasta la hora de la cena, mientras leía algo o escuchaba música. Finalmente, llegaron a la casa y Christina se sorprendió de ver tantos autos estacionados frente a la misma.
-Te espera mucha gente.
-Ha venido parte de la familia de mi madre a la ciudad, así como la de mi papá.
-Wow, en mi casa somos mis padres y yo, ninguno de mis abuelos está vivo.