-Claro, cómo olvidar ese momento bochornoso en el que me preguntaste si te imaginaba
desnudo, ¡loco del coño!
-Esa noche me masturbé pensando en ti. -Christina abrió la boca de par en par.
-¿En serio?
-Sí
-¿Y lo dices así tan tranquilo?
-Sí -respondió encogiéndose de hombros.
-Tienes que contarme que pensaste.
-Nada elaborado, te llevaba al depósito, te levantaba esa faldita que llevabas y te cogía
desde atrás.
-Eres un sinvergüenza.
-Me decías que te diera más duro, gemías mucho y yo te pregu