-¿Dónde está Santiago?
-Se ha ido. Tuvo que irse, no soportaba estar aquí, decía que todo en el apartamento, en la
panadería, la oficina, incluso, el garaje por los gatos que ahora viven ahí, le recordaba a ti.
-Los gatitos... Necesito hablar con él, Roswel yo... yo... Necesito hablar con él.
-A ver... Santiago ha sufrido mucho, no lo atormentes más.
-Yo también he sufrido mucho -dijo con tristeza-. Necesito verlo, necesito saber... tantas
cosas... ¿Santiago te contó lo que paso entre nosotros?