Tilza quiso abofetearla, pero Christina le sostuvo la mano y la empujó con fuerza hasta hacerla caer sentada en un sofá.
-Quédate ahí, Tilza. No quiero oírte más, desde hoy dejo de ser tu hija.
-¡Cómo me arrepiento de haberte tenido! La peor decisión de mi vida fue quedarme
embarazada de ti por complacer a tu padre. Eres la peor hija del mundo.
-Para ti, para mi papá soy lo mejor -respondió Christina sarcástica, aunque por dentro quería llorar-. Fíjate, me lastimaste y te dejó. Yo siempre voy a