No dormí en toda la noche.
Di vueltas en la cama, mirando el techo, dándole vueltas a todo. A las palabras de Ezra. Al silencio de Renato. A las pruebas que no había visto pero que intuía.
Cuando el sol se filtró por la ventana, tomé una decisión.
No iba a creerle ciegamente. Pero tampoco iba a seguir confiando en Renato sin cuestionarlo. Iba a darle a Ezra el beneficio de la duda. Como él me había pedido. Y después... después iba a descubrir la verdad por mí misma.
Me vestí. Bajé al estudio. N