Ginevra Giovanni
Eran las diez de la mañana cuando caminaba por los pasillos de la casa. Este sería mi nuevo hogar, así que, tras desayunar, me tomé la tarea de recorrer cada rincón para familiarizarme con el lugar. Necesitaba estar preparada para cualquier situación. Durante la noche, Mikhail me había dicho lo orgulloso que estaba de mí. Había permanecido abrazado a mí toda la noche, y nos despertamos de la misma manera, con la calidez de su presencia a mi lado.
Justo cuando estaba por termina