La música comenzó a cambiar, ahora sonaban las canciones favoritas de Larissa. A América también le encantaban, aunque sentía debilidad por los ritmos latinos. Las chicas se dirigieron en grupo a la pista de baile, riéndose entre sí. No tardó mucho para que unos chicos se acercaran a Virginia y Larissa, quienes se separaron del grupo con naturalidad. América quedó bailando con Zoe, disfrutando del ambiente.
Después de unas cuantas canciones, ambas regresaron a la mesa. América no dejaba de bebe