Mundo ficciónIniciar sesiónCamila, una joven que soñaba con ser la mejor bailarina de música pop, fue asaltada sexualmente por un compañero de universidad la noche antes de la graduación, muchos vieron su humillación, pero ninguno hizo nada para ayudarla, ya que ellos, pertenecían a la clase alta de la sociedad y ella una pobre muchacha de barrio. Para los chicos más populares de la universidad, jugarle una bromita a esta chica, termino de forma brutal. Su atacante no solo se jactaba de lo que había hecho, también lo gritaba a los cuatro vientos sin recibir un castigo. Luego de un tiempo se reencuentra con ellos, en otras circunstancias, ella ya no es la pobre chica de barrio a la que un día le hicieron daño, ahora es una importante bailarina y modelo del país. Su encanto, belleza y sensualidad la harán tener el mundo a sus pies y a sus enemigos también. Con tan mala suerte para quien, se la entregó al joven que la violo, pues se había enamorado perdidamente de ella; deseaba conquistarla y empezar de nuevo, quería hacer las cosas bien, pero lo invaden los malos recuerdos, de que quien la entrego para que hicieran con ella lo que quisieran, había sido él. Ahora, si ella lo aceptaba, tenía que vivir con el remordimiento de no haber sido el primero, y la culpa de haberla entregado a otro hombre. Además, había una verdad oculta, que le cambiaría la vida a todos, en especial a Camila.
Leer másSentir a David Reyes tan cerca era una tortura deliciosa para Camila.
Él no era solo el chico más guapo de la universidad.
David y Nani no caminaban: desfilaban.
Tenían su mesa reservada en el comedor de la universidad.
Camila los observaba desde lejos.
No conocía realmente a esas familias, solo sabía lo indispensable: su madre trabajaba para los Reyes. Era la encargada de la fundación Casa de Reyes, un lugar que acogía niñas abandonadas. Allí Camila había crecido. Allí había aprendido a sobrevivir sin apellido, sin herencia y sin promesas.
Ella y sus amigos los miraban como quien observa un mundo ajeno.
La universidad estaba envuelta en un ambiente de celebración.
Camila cursaba contaduría. Le gustaba. Era buena.
Había cumplido la mayoría de edad, y eso tenía un precio.
A ella nadie la esperaba.
Había buscado parientes, aunque fuera uno lejano. Nada.
Y mientras Camila soñaba en silencio, alguien la observaba con desprecio.
María Antonia Reyes.
Saber que Camila —una más del montón— miraba a David como tantas otras, le resultaba insoportable. Ella también lo deseaba, aunque jamás lo admitiría. Era su primo, sí, pero eso nunca había detenido a María Antonia. Soñaba con el día en que él la mirara diferente.
Por eso decidió darle una lección.
Una última broma.
Se lo dijo a su grupo de amigas y amigos, y todos aceptaron de inmediato. Con una condición: no solo se burlarían de Camila, también de otros que eligieran para divertirse.
María Antonia era egoísta, cruel y presumida. Disfrutaba humillar. Pasaba por encima de quien fuera. Consentida por la familia Reyes, se comportaba como una niña mimada que jamás había recibido un no por respuesta.
Todo comenzó por algo mínimo.
Eso bastó.
Para María Antonia era inconcebible que una chica morena, de barrio, becada, pobre, sin familia y criada en una fundación, pusiera los ojos en David Reyes.
Eso no.
Camila no debía mirar a su primo.
La fiesta sorpresa se haría en un lugar exclusivo al norte de la ciudad. Viernes, seis de la tarde.
Camila jamás olvidaría ese momento.
David Reyes le entregó la invitación en persona.
Sus manos temblaron al recibirla.
—¡Esto es de locos! —exclamó Juliana al ver su propia invitación.
—¿De quién fue la idea? —preguntó Camila, aún incrédula.
—De lo mejor de lo mejor —dijo Andrea—. Una fiesta para encontrarnos como amigos, no como estudiantes.
Gritaron de alegría.
Eran solo tres amigas.
—¡Promete que le dirás a David lo que sientes! —rió Andrea.
—¡Sí, dile que te lo quieres comer! —se burló Juliana.
Camila sonrió, nerviosa.
—Jamás haría eso. Un hombre así puede aprovecharse… y luego presumirlo.
—Pero te gusta —insistió Juliana.
—Sí… me gusta. Pero no es para tanto.
Andrea se levantó de golpe.
—Entonces vayamos de compras. Esta será nuestra última noche como universitarias y tienen que mirarnos. Admirarnos.
Mientras tanto, al otro lado de la ciudad, María Antonia sonreía.
La fiesta estaba lista.
—¿Creen que esos tontos están a nuestra altura? —dijo con desprecio.
—¿Ya les dieron las invitaciones a los perros? —preguntó Nani, divertida.
—Sí. Están felices. No tienen idea de lo que les espera.
—¿Y Camila? —insistió Nani—. Esa descarada no deja de mirar a David.
María Antonia se acercó a la ventana, observó el enorme jardín y sonrió con frialdad.
—Todo a su debido tiempo.
Julio Reyes no se había equivocado con su nieta.Camila no solo era una buena muchacha; era una mujer extraordinaria. A pesar de ser dueña del cincuenta por ciento de la fortuna familiar, jamás permitió que el dinero la definiera. Trabajaba sin descanso, no por ambición, sino por convicción. Le gustaba ganarse cada logro, sentir que su esfuerzo tenía un propósito real.Para Julio, estar a su lado era volver a vivir. Reía más. Disfrutaba más. Camila había transformado no solo su vida, sino la de toda la familia.Había pasado por infiernos que habrían quebrado a cualquiera, y aun así conservaba una energía luminosa, una sonrisa que no pedía permiso para existir. La mayor parte del tiempo estaba al frente de las empresas familiares, demostrando una capacidad impecable. Pero su verdadera pasión era la fundación Talento de Barrio.Allí, entre niños y jóvenes de origen humilde, Camila encontraba sentido. Cada día había algo nuevo que mostrar, algo que aprender. Talentos escondidos que flor
— ¡Soy yo! – estas palabras le mostraron su realidad a María Antonia, su madre Dayana, le había dicho que Gladis era su verdadera madre. — ¡Soy tu madre! - dijo Gladis con prisa.— ¿Por qué lo hiciste?— ¡Lo hice porque te amo! – Gladis intentó tomar la mano de su hija, pero esta la rechazó.— ¡Tú, no hiciste esto por mí, lo hiciste por ti!- Gritó la joven, enojada. — ¡Soy pobre, no tengo nada más que este trabajo! ¿Qué iba a ser de ti? ¿Serías una simple empleada como yo? ¡Ahora mírate, has estudiado, perteneces a la familia más importante del país, estás rodeada de personas importantes, tienes lujos, dinero! ¿Qué más puedes pedir?—¡He vivido una mentira! ¡Había querido nunca saber la verdad!— ¡No me juzgues, hija, pensé que era la mejor decisión que había tomado en mi vida, yo no tenía nada que ofrecerte, vi en esa familia tu futuro, el mejor futuro! ¡Sé que estuviste bien! ¡Los reyes te dieron todo el amor del mundo, Dayana fue la mejor madre!—¡Mi madre me dio cariño, la famili
El mismo Julio Reyes llamó a la policía e interpuso la denuncia en contra de sus dos nietos, quienes eran los directos responsables por todo lo sucedido. Los padres de estos dos, no estaban de acuerdo con el actuar del señor Julio - ¡era su abuelo! ¡No era justo que los denunciara ante las autoridades! ¡Se debía imponer un castigo, pero no mandarlos a la cárcel! Dayana, viendo que su madre, ya se encontraba mejor, decidió preguntarle ¿Qué había sucedido? — ¡Mama! ¿Quiero que me digas que sucedió esa noche? Manuela de Reyes era una mujer de 63 años, aún conservaba su belleza de la juventud, se mantenía de dieta en dieta, haciendo ejercicios para mantenerse, según ella, eternamente joven. Altiva, elegante, siempre bella y arreglada para una ocasión especial. Le había dado 4 hijos a su esposo Julio, en sus más de 40 años de matrimonio, había sido muy feliz. Sus nietos le estaban dando la guerra que sus hijos nunca le dieron, eran personas engreídas, arrogantes, egoístas y faltas de human
Felipe observaba fijamente lo que Andrés le está haciendo a Camila. Ninguno se percataba de la presencia de David, quien se acercaba sigilosamente. Para Camila estar en esta situación era aterradora, estaba a merced de Andrés, quien al parecer había perdido la razón a causa de la avaricia, David estaba en la casa, pero estaba recién salido de una cirugía en una de sus piernas y poco o nada podía hacer para salvarla a ella y a los abuelos de las manos de Andrés. Estaba muy asustada, debía luchar con todas sus fuerzas para no permitir que Andrés volviera a abusar de ella. Andrés intentó separar el panti de Camila, e introducirle el arma, pero en ese momento, David le asestó un fuerte golpe con el arma, derribándolo contra el piso, David también cayó a un lado y Camila corrió a levantarlo, el señor Julio se abalanzó sobre su nieto Andrés, quien le hizo un disparo a David, pero hirió fue a su abuelo en un brazo, Andrés con rabia golpeo a Camila, lanzándola contra la pared, luego se fue c
Dayana esa tarde decidió acercarse a su hija, ya era hora de hacerlo, Camila era una joven que no había tenido ningún referente familiar y ahora que se sabía la verdad, tenía que buscar la manera entablar una conversación para saber que pensaba de todo lo que le había sucedido. Decidió abordarla en la oficina de reuniones de la familia. — ¡Camila, necesito hablar contigo! — dijo Dayana mirándola a los ojos. La joven asintió con la cabeza — todo esto ha sido un poco estresante para la familia y pienso que, ha sido muy difícil para ti. ¡Eres mi hija y eso me hace feliz! ¡Me siento orgullosa de ti, de todo lo que has logrado tu sola! … Me duele saber que siempre estuviste sola, abandonada, viviendo en un orfanato como si no hubieses tenido una familia. —Dayana lloraba, mientras acariciaba las manos a Camila. La joven prestaba especial atención a las palabras de su madre, parecían sinceras ... — te dejé en ese lugar y me arrepiento, estaba muy dolida por cómo había muerto tu padre, ten
— Familia, los he reunido a todos nuevamente, porque deseo retirarme de la presidencia de las empresas de la familia — todos se miraron, sus hijos habían deseado este momento hace mucho tiempo, todos querían ocupar el puesto de su padre y tener el mando absoluto de los negocios y empresas de la familia Reyes. Eso significaba poder, dinero, y estar por encima de todos los demás, dando órdenes.... — ¡Mi sucesor tiene que ser una persona hábil en los negocios y, sobre todo, no perder su humanidad, ya que el dinero y el poder cambia los corazones buenos, volviéndolos avarientos e injustos!. Bueno, no quiero dar tantos rodeos, ¡mi nieta Camila, ella será la nueva presidente de empresas Reyes!. La sorpresa y la indignación se apoderó de muchos, no se esperaban esta no tan grata noticia. Camila estaba tan sorprendida como todos. Guardó silencio, el señor Julio , era un hombre muy inteligente, sabía lo que hacía.... — ¡Ustedes siempre lo han tenido todo, esta chica se crio sin nada, ya es h
Último capítulo