Capitulo 16. ¡Recuerda que antes fue de otro!
Julio Reyes no se había equivocado con su nieta.
Camila no solo era una buena muchacha; era una mujer extraordinaria. A pesar de ser dueña del cincuenta por ciento de la fortuna familiar, jamás permitió que el dinero la definiera. Trabajaba sin descanso, no por ambición, sino por convicción. Le gustaba ganarse cada logro, sentir que su esfuerzo tenía un propósito real.
Para Julio, estar a su lado era volver a vivir.
Reía más. Disfrutaba más.
Camila había transformado no solo su vida, sino la d