Continua... Capitulo 4
Una larga y placentera ducha, luego un rico y sencillo almuerzo, se vistió con unos Jeans azules, una ajustada blusa blanca, un blazer negro, hoy no llevaría zapatos de tacón como lo hacía para ir a la oficina, calzó unos tenis blancos, su bolso de mano, su cabello suelto le daban una apariencia más joven, su infaltable móvil, y su agenda para anotar todos los pendientes. No podía creer que ese auto lo estuviera conduciendo ella, era un Mazda 6 color rojo, un auto superelegante, que atraía varias miradas, sobre todo de las personas de su antiguo barrio que, al verla conducir, murmuraban todo tipo de cosas. Ahora su elegante auto la llevaría a las afueras de la ciudad, para reunirse con su jefe y el Dr. Tomás.— Buenas tardes. — Los caballeros, en todo el sentido de la palabra, se levantaron de sus sillas cuando ella se acercaba.Para el señor Julio, saber que todos sus hijos y su esposa, se habían confabulado para sacarlo de en medio de todos los negocios fue una sorpresa, pensaba que
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