Continua... Cap.. 15
— ¡Soy yo! – estas palabras le mostraron su realidad a María Antonia, su madre Dayana, le había dicho que Gladis era su verdadera madre. — ¡Soy tu madre! - dijo Gladis con prisa.
— ¿Por qué lo hiciste?
— ¡Lo hice porque te amo! – Gladis intentó tomar la mano de su hija, pero esta la rechazó.
— ¡Tú, no hiciste esto por mí, lo hiciste por ti!- Gritó la joven, enojada.
— ¡Soy pobre, no tengo nada más que este trabajo! ¿Qué iba a ser de ti? ¿Serías una simple empleada como yo? ¡Ahora mírate, has e