Cyrus lo miró, desconcertado.
—¿Qué? ¿En prisión? ¿Está seguro? —inquirió, abriendo la carpeta al fin, para buscar esa información que el investigador le estaba dando.
Miró la primera página y encontró lo que él ya sabía: los datos personales de su secretaria; su nombre completo: Stella Jane Davison; su edad: 23 años; su estado civil: soltera... etc., etc., etc.
—Lo estoy, Cyrus. Él ha estado tras las rejas desde hace unos diez años más o menos.
Cyrus giró la hoja, pero no la miró porqu