Bosque de los Montes Sabinos
Noche
La luna apenas iluminaba el camino entre los árboles.
Elena caminaba primero, con Dante a su derecha y Enzo a su izquierda. Detrás, Antonio, Andrea, Marco y Luca formaban una segunda línea. Todos armados, todos preparados, todos sabiendo que podrían no volver.
Catalina había insistido en venir, pero Elena fue clara: alguien tenía que quedarse con Matteo. Alguien tiene que asegurarse de que la historia no termine aquí.
El claro apareció de repente, como si el b