Villa Isabella, Montes Sabinos
Una semana después
El cielo se había vuelto gris.
Elena lo notó nada más despertar. No era un gris normal de otoño, sino algo más denso, más amenazador. Como si el cielo supiera algo que ellos ignoraban.
Bruno estaba inquieto desde el amanecer, yendo de una ventana a otra, gimiendo bajito. Matteo preguntó si iba a llover. Dante dijo que sí, que se avecinaba tormenta.
Pero no era solo tormenta.
Elena lo sintió en el aire. Una tensión, una electricidad, algo que no