Villa Isabella, Montes Sabinos
Una semana después del disparo
Dante se recuperaba lentamente.
La bala había atravesado el hombro limpia, sin dañar nada vital, pero la pérdida de sangre había sido mucha y la recuperación, lenta. Pasaba los días en el jardín, con Matteo y Bruno, dejando que el sol y el aire hicieran su trabajo.
Elena apenas se separaba de él. No por desconfianza sino porque, después de verlo caer, necesitaba sentirlo cerca.
Alessandro seguía en la villa, pero ya no como prisioner