La noche había caído sobre la ciudad, y el aire estaba cargado de tensión mientras los agentes de la ley se movían con sigilo hacia la fortaleza de Vincenzo. La operación para desmantelar su imperio había comenzado, y cada segundo contaba. Sabían que el tiempo no estaba de su lado; si Vincenzo lograba escapar, podría rehacerse y vengarse con más fuerza.
El líder de la operación, un agente experimentado llamado Marco, dio las órdenes desde su posición. —Recibimos la confirmación de que el avión h