Constantino
El sitio tiene la fachada que los Sovrano aman. No me alarma. Para ser territorio de ellos, debe haber: pobreza y distracción. Admito que saben jugar en el bajo mundo. Incluso más que las organizaciones grandes. Me cansé de ser ignorado, sigo con el teléfono en la oreja, pero los malditos no se cansan de batearme. Baldassare y Neri. Tal para cual. Baldassare, desde que perdió a ese amigo —el hijo de un soldado en la organización— se cerró.
Solo nos permitía a sus hermanos entrar. Nun