Azzura
Estoy absorta, observando mi reflejo en la vidriera del local de tatuajes. El cristal es tintado; seguramente me miran desde el interior. Rozo con el dedo la calavera que se desintegra en el medio del vidrio. Sobre ella, se lee: Segnati (Márcate).
—Le falta originalidad —comento con mordacidad.
—Hubiera esperado algo como: Tatuato sulla mia anima (Tatuado en mi alma). —Itala me sigue el ritmo.
—Lo importante es el arte —aboga Terzo.
Lo empujo para poder ver su cuello.
Nunca he visto compl