Un Mercedes negro se detuvo frente a la casa de un lindo residencial privado, Rurik Novikov bajo del auto. Su andar fue rápido hacía su vivienda, ya que la lluvia era apenas iba iniciando.
Abrió la puerta principal con su llave electrónica y entró. Las luces del vestíbulo se encendieron automáticamente.
Y entonces se detuvo en seco.
—¿Olga? —preguntó al no distinguir el rostro de la persona que estaba sentada en el sofá.
Las luces de esa zona encendieron mostrando a Nikolai con las piernas