—Quiero hacer el amor contigo…
Parados allí, frente a la cama, ambos se desnudaron con lentitud. Nikolai gruñó, sujetándola por la cintura. La cargó con facilidad y la colocó con delicadeza sobre la cama, como si fuera algo frágil y precioso.
Se besaron de nuevo, sus manos explorando mutuamente, Nikolai descendió dejando un camino de besos por su cuello, su clavícula, hasta llegar a sus pechos. Desabrochó el sostén con una mano y lo lanzó a un lado. Sus labios capturaron uno de sus pezones, suc