La primera sensación de Lyra al despertar fue fruncir el ceño. Algo le molestaba en el rostro. Abrió lentamente los ojos y quedó inmóvil.
—¿Qué demonios…?
Se encontraba rodeada de flores, rosas blancas, peonías y varios jarrones colocados en diferentes puntos de la habitación. Por un momento pensó estar dormida, pero llevaba una camisa de Nikolai que no sabe en qué momento se colocó.
Parpadeó varias veces.
Supuso que eran cosas de Nikolai, sonrió estirando su mano izquierda para tocar un ramo,