Provocación.
Gwendoly no podía dormir ni su lobo interior, así que decidió ir a la habitación de su tío, pero no estaba en ella ni en el baño, así que bajó con cuidado las escaleras, sólo pensó que él estaría en su despacho.
El despacho estaba a oscuras, iluminado solo por la lámpara del escritorio. Afuera, la noche era tranquila y el cielo se hallaba cubierto de estrellas, como si el universo quisiera darle un respiro a la tormenta emocional que había vivido esa familia durante la cena.
Oswald Rolle esta