Dos horas antes de la salida, Héctor estacionó el auto frente a la entrada del instituto justo cuando el timbre final retumbó entre los pasillos. En cuestión de segundos, una marea de estudiantes comenzó a salir, riendo, conversando, algunos corriendo para alcanzar el autobús escolar. Gwen lo llamó más temprano porque las clases terminarían antes.
Entre todos los estudiantes, Gwen apareció junto a Diego, ambos con mochilas al hombro y papeles en mano. Él hablaba entusiasmado, gesticulando con e