54. ¿Puedo quedarme contigo?
Evelyn replicó: —¡Cierto...! Y ya deberían irse a trabajar a la empresa y dejarnos disfrutar de nuestro fin de semana en paz.
—Quizás nos quedemos esta noche aquí. —Asistente Liam ubicamos unas habitaciones —Manifestó Abel. —Sí, jefe, respondió el hombre.
Con el anhelo de dormir en la habitación de su esposa; le preguntó: —Querida, ¿puedo quedarme contigo? —Lo siento mucho, cariño, pero si te dejo quedarte en mi suite, las chicas se van a enfadar conmigo. ¡Ten paciencia sí!. Son solo unos pocos