53. Fin de Semana de Locura
...A lo lejos pudieron divisar a las susodichas. Alys estaba reclinada en un cómoda silla playera, y un joven se le acercó a pedirle el número de teléfono. Por otro lado, Maya y Evelyn fueron a comprar bebidas en el bar de la playa, los chicos se las comían con la mirada e incluso algunos se acercaron y ofrecieron pagar por ellas.
Al mirar todo aquello, Abel se acercó como un rayo, agarró al chico por la playera y resopló: —Ella no puede darte su número. —oye yo la ví primero, respondió [el jov