Mundo ficciónIniciar sesión—- Bianca la mesa tres quiere la cuenta —- me gritó mi jefa. —- Ya voy jefa, en cuanto deje las cervezas a estos clientes — grite, Esa es mi vida ahora. Me llamo Bianca Robledo, tengo veinte años, vivo sola, pues mis padres murieron en un accidente de aviación hace seis meses, soy mesera porque tuve que dejar de estudiar arquitectura al morir mis padres, dado que tengo que mantenerme, pagar el alquiler de la casa donde vivo y los gastos, Mi amiga Alicia me echa una mano cuando puede, pues ella tiene a su madre enferma y como yo, tampoco llega a fin de mes. Pero un dia mi vida cambió por completo, pues me encontré cuando llegué a casa con una carta de embargo, que decía, que me echan de mi casa para derribarla y hacer un centro de noseque, pero el contratista que ha hecho que me embarguen mi casa, me va a escuchar antes de que me quede en la calle. Pero cuando fui a decirle lo que pensaba de él me quedé sin palabras, me hizo una proposición difícil de rechazar, pero ya se sabe, una camarera de un bar de mala muerte y un CEO importante juntos, no es lo mejor. Celos, traiciones y una ex ambiciosa. ¿Cómo puede terminar esta historia? ni yo lo sé.
Leer másEstaba acercandome a mi casa con ganas de darme un baño y meterme en la cama, Desde que perdí a mis padres, hay veces que me gustaría no volver a lo que llame un dia mi hogar, dentro me siento muy sola y todo está en silencio, pero tengo que seguir yo sola adelante, porque hay que pagar alquiler y los gastos que ha veces ni me llega para pasar hasta fin de mes, pero bueno porque me dieron la vida mis padres y se los debo a ellos, por eso tengo que seguir hacia adelante, siempre pensando que habra alguien peor que yo. Entré por la portería viendo que tenía una carta del ayuntamiento, subí los dos pisos, abri la puerta y entré en mi casa, abri la carta que aún la tenía en mis manos, quedándome tan atonita al leerla que pensaba que me iba a dar algo.
—-- ¿Me embargan la casa? —- pense para mi misma
—-- No, no me van a echar de mi casa, solo debo algún recibo que otro y tampoco es tanto el dinero que debo para que me embarguen, esto será una broma —- dije en voz alta, pues estaba como siempre sola en mi casa.
Deje la carta encima de la mesa para que al día siguiente no se me olvide, entre en el cuarto de baño , me duche y directamente me tumbe en la cama para dormir. Pero esa noche casi no pude pegar ojo, esa carta que recibi, me cambió la tranquilidad que tenía. Al día siguiente, lo primero que hice fue acercarme al ayuntamiento, quería una explicación de porque me embargaba y ellos tenían que darme la explicación.
—- Mire señorita Robledo, debe desalojar la casa el día que le pone, porque la empresa que ha comprado el terreno la necesita para construir un centro educativo, además de que usted debe mucho dinero de los alquileres, siento que se quede en la calle, pero nada puedo hacer —-- me dijo la secretaria del alcalde.
—- No pienso dejar mi casa, ¿quien ha comprado el terreno? me van a escuchar muy clarito esos señores, porque no pueden hacerme esto —- gritó.
—- Señorita por favor márchese o me obligará a llamar a seguridad para que la echen—- me respondió
Me marché del ayuntamiento muy furiosa, me fui directamente al bar donde trabajaba y cuando entre, me fije que habían dos mesas juntas y unos cinco hombres bien vestidos con trajes muy caros hablando sobre unos planos que tenían encima de la mesa, me acerque un poco viendo que eran los planos del terreno de mi casa y donde la destruirán. Entre en los vestuarios para cambiar mi ropa, mirandome mi amiga Victoria.
—-- ¿Qué te sucede Bianca? hoy vienes muy seria al trabajo, ¿has visto a estos cinco hombres trajeados? son guapisimos ¿no te parece? — me pregunto.
—- Si muy guapos, pero uno de ellos tiene que ser el jefe, Viki van a tirarme de mi casa, para que esos palurdos que hay fuera monten un centro de noseque —- le dije muy furiosa.
—- Bianca tranquila, a lo mejor te has equivocado, se nota que son CEOS, no vayas a meter la pata — me avisó, pero me daba igual, se que vi bien los planos y era el terreno donde está mi casa.
Una vez que me cambie de ropa, mi jefa me llamó, me acerqué a ella para saber que necesitaba
—- Bianca acercate donde estas los cinco CEOS, coge los vasos vacíos y llevales estas cervezas, menos uno que quiere un café solo, anda guapa —- me dijo
Coji la bandeja sonriendo, ¿por qué? no lo se, pero acerque la bandeja a la mesa, primero deje las cervezas, recogí los vasos vacíos, pero el café se me cayó encima del plano, y de uno de los Ceos, levantandose este rápidamente pues le queme la entrepierna.
—- Eres una torpe, ¿sabes cuanto me cuesta este traje? — me pregunto.
—- Seguro que más que dejar a una pobre chica en la calle, no lo cree —- le grite, mirándome el hombre que había a su lado sonriendo.
—-- ¿Cómo te llamas morena? — me pregunto el que sonreía.
—- Bianca señor, Bianca Robledo y vivo en la casa donde ustedes van a montar su circo —- le dije viendo como se reían los demás CEOS..
—- Me gusta esta chica, no tiene pelos en la lengua Mark — dijo uno de ellos.
—- ¿Estais locos? esta torpe me ha quemado los huevos y encima os reís de las tonterías que dice —- dijo al que le cayo el cafe.
—- Tranquilo Matheu, la señorita no lo ha hecho a posta, solo que se le ha caído, anda ves a casa y cámbiate de ropa —- le dijo el que se llamaba Mark.
—- Señorita, ¿dice que esta su casa en estos planos? —- me pregunto
—- Sí señor, y si la quieren tirar, me van a tener que sacar a mi primero, porque no quiero quedarme en la calle por eso no me parece justo que la tiren — le reproché.
—- Bueno, aún no se va a hacer, señorita escúcheme ¿podemos cuando termine de trabajar hablar? Me llamo Mark y soy el CEO y el arquitecto de este plano ¿que me dice?¿hablamos tranquilamente cuando termine? — me pregunto.
—- No lo se, usted se creerá un señor muy importante y lo comprendo, pero yo no tengo a nadie para que me eche una mano, si me va a decir que mi casa se queda donde está, bien quedamos —- le dije estirando el cuello como hacen las celebrities en las pasarelas
Mi jefa enseguida se acercó a la mesa, al ver que tardaba en recogerlo todo y encima había manchado el traje a uno de los CEOS.
Entre mi amiga, mi jefa y yo, terminamos pronto, pero tampoco tenía tanto, solo lo que me importaba eran los recuerdos de mis padres, cuando terminamos, las invité a un refresco sentandonos en el sofa. para descansar un poco mientras bebíamos los refrescos.—- ¿A dónde vas a ir ahora? —- me dijo mi amiga.—- No lo sé, no tengo donde ir, guardaré todo eso en un almacén y mañana dormiré en algún hostal supongo, si la jefa me adelanta parte de mi sueldo —- le respondí.—- Sabes que todo lo que necesites cariño —- me dijo mi jefa.—- Bueno Alicia, creo que es hora de irnos, Viki está sola en el bar y se acerca la hora de las comidas, Bianca si quieres quedate una noche en el almacén del bar, ya veremos de encontrarte un piso economico en alquiler —- me dijo mi jefa cuando ya se marchaban de mi casa.Me quedé sola, me senté en el sofá mirando lo vacía que estaba mi casa, una lagrima cayo por mi mejilla acariciándola, pero el timbre volvió a sonar sacándome de mis pensamientos, me levanté
Mi jefa me puso el café que le solicité cuando entré, pero de pronto escuche la puerta del bar abrirse viendo entrar Mark con sus socios.—-- Bianca cariño, ¿nos pones cinco cafés? ya sabes cómo lo queremos mi reina —- me gritó uno de los socios.—- Lo siento pero hoy es mi día de descanso —- les grité al dar un sorbo a mi taza de café.—- Tranquila, yo les atiendo —- me dijo mi compañera Viki.—- Bueno, me marcho, tengo que buscar algún sitio para pasar unos días, hasta que encuentre un piso para alquilar —-- hable con mi jefa.—- No tendrías que hacerlo si te casas conmigo, te he dicho que mañana te espero a las diez en el juzgado —- escuche hablar detrás de mí a Mark.—- Creo que te falta algo en el cerebro, ¿qué es lo que no entiendes? No, es un no. me tengo que ir, hasta mañana jefa —- le dije marchandome del bar.Me fui del bar hacia la calle, pero antes de doblar la esquina, Mark me llamó acercándose corriendo hasta donde yo estaba. Me quedé mirándolo apoyada en la pared, ponie
Al día siguiente no me molesté en poner el despertador, porque era mi día libre en el bar. Pero empecé a sentir como mi cama se movía de lado a lado. Enseguida me levanté asustada, me asomé a la ventana viendo una maquinaria de obra que tenía una cadera terminando en bola, volví al dormitorio para ponerme una bata, cogi las llaves de mi casa marchando hacia la calle. Cuando me vieron los obreros salir de la portería enseguida pararon las máquinas mirandome asustados mientras se acercaba uno de los obreros a donde yo estaba.—- Señorita ¿que hace en el edificio? no se da cuenta de que podíamos haberla matado — me gritó el hombre.—- ¿Dónde está su jefe? a ese si que lo voy a matar yo pero con mis propias manos, se lo juro, —- grité dirigiendome hacia donde vi que estaban Mark y sus socios.—- Estas guapa por las mañanas —- me dijo Mark sonriendo como siempre, pero yo le di un fuerte bofetón en su mejilla—- Eres un desgraciado, sabías que estaba en casa ¿porque estás haciendo esto? me
Andando despacio sin dejar de mirar a ese hombre tan guapo y tan sexy, me fui acercando a el, cuando ya estabamos enfrente, se movió hacia un lado del coche, abrió la puerta invitándome a entrar y sentarme, pero por un momento no me fiaba de él, pues todo iba para mi demasiado deprisa.—- No voy a subir con un desconocido, dime que quieres ahora y aquí —- le comente..—-- Está bien, como tu quieras, pero quiero que sepas que no soy ningún violador, ni un asesino, solo quiero como ya te dije, es hacerte una propuesta que te conviene aceptar —- me contestó.—- Bien, te escucho ¿qué quieres de mí?¿Qué propuesta es esa? —- pregunte.—- Mira Bianca, necesito que te cases conmigo, —-- me dijo haciéndome reír.—- ¿Pero tu eres tonto? mira ya esta bien por hoy de bromas, estoy cansada me voy a mi casa .--- le dijePero Mark, me cogió del brazo con su manos, haciéndome tropezar, teniendo que rodear ese hombre mi cintura con su brazo para no dejarme caer al suelo, juntando nuestros labios por u
Último capítulo