79. Espiando a hurtadillas.
Abel apoyó los codos en el escritorio, entrelazó las manos y paseó la mirada por cada uno de los presentes. Su voz sonó firme:
—Ya que estamos todos reunidos, es momento de que los involucrados hablen sobre lo que sucedió en las caballerizas. El fin que nos trajo hasta aquí es aclarar la situación y evitar conflictos innecesarios.
La abuela Lenox tomó la iniciativa para respaldarlo:
—Bien, veamos qué tienen que decir los jóvenes. Que cada uno cuente su versión de los hechos.
Maya bajó la cab