CAPÍTULO 13

El taxi los dejó a tres calles de distancia. El conductor ni siquiera apagó el motor; simplemente desbloqueó las puertas y miró por el retrovisor con impaciencia.

—Más allá no entro —dijo, escupiendo las palabras—. Es territorio de nadie.

Elena bajó del coche. El calor la golpeó en la cara como un trapo sucio y húmedo.

No estaban en la Barcelona turística. No había Gaudí aquí. No había turistas comprando imanes de nevera ni brisa marina fresca.

Estaban en la Zona 4. Un eufemismo administrativo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP