Mundo ficciónIniciar sesiónUn rato después llego al hospital, rezando para que Joan se haya
despertado. No puedo seguir viéndole tan frágil, tan indefenso. Corro por elpasillo y, antes de llegar al ascensor, me suena el móvil con un mensaje deErika.—Ha despertado. Mi madre se encuentra con él, acaba de pasar el médicoy parece que está mejorando con rapidez. ¡Ya le tenemos de vuelta!Finaliza con una carita sonriente, y eso hace que una amplia sonrisa seinstale en mis labios. Dejo






