Mundo ficciónIniciar sesión—¡Jodida mierda! —exclamé colgando y guardando el
teléfono en el bolsillo.Justo lo que necesitaba ahora mismo, más líos, másproblemas que no podía resolver. Sabía que Uma iba adarme problemas, pero no sabía que íbamos a llegar a esto.Pero dejé eso a un lado y entrecerrando los ojos busqué alhombre que había visto hace poco entrar.El Tigre era su apodo y nunca pudo entender por qué. Eraun hombre bajo, delgado y con una barba que le hacía verse






