Mario se levantó enfadado de la cama, entró en el cuarto de baño y pude escuchar cómo caía el agua de la ducha imaginándome que se estaba dando una ducha de agua fría dado que tenía muy empalmada su virilidad cuando se levantó. Sabía que me deseaba, sus ojos no me mentían, pero Mario no quería demostrarme lo que él verdaderamente me deseaba, o lo que de verdad quería, que fuera que yo le diera placer, estaba confusa en ese momento ya que me había pagado como si fuera cualquier mujer de la call