—- Si Keira, es sobre tu esposo de lo que necesito hablar contigo, pues lo estuve llamando y solo me suele decir que se encuentra muy bien, pero yo que no es así, De la última prueba que se le realizó, nos hemos dado cuenta de que a parte del tumor, tiene un coágulo bastante llamativo que le podría perjudicar si no se le opera en las próximas cuarenta y ocho horas —- me dijo dejandome algo asustada por sus criterios.
—- ¿Qué puedo hacer yo entonces? Mario no me quiere escuchar y cuando saco el tema en conversación, siempre acabamos en peleas — le comente lo que en realidad sucedió entre mi esposo y yo.
—- Aunque ya lo llame por teléfono y no puedo contactar con el, dile que necesito verlo urgente, puede que si tu se lo dices recapacite y venga a verme — me comentó
—- Está bien doctor Tayeler, lo intentare aunque no le prometo nada —- le dije algo cohibida.
Después de hablar con el doctor me marché de la clínica, dirigiendome hacia donde estaba esperándome el chofer con la limusina. A