NO HABÍA MUCHO QUE HACER

— Estaremos en comunicación, cualquier cosa que necesites, no dudes en llamarme Sofia — Catalian la agarra de las manos, la amistad que ellas se tenían era muy fuerte, estrecha e inquebrantable.

— Claro Cata, cuídate tu—Fue la respuesta de Sofia.

— Nos vemos — Después de aquella despedida, Sofia sale del vehículo y se dirige hasta el área de la sala de Naven. Cuando llegó se encontró solo con Lucrecia Fort.

— Buenas noches querida, mi suegra ya se fue, Axel ya la ha llevado, yo estaba esperándo
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