— ¿Te quedaras con Naven esta noche? — Consulta Lucrecia observando el apuesto rostro de su hijo.
— ¡Eh! — Sofia no esperaba aquella pregunta.
— ¿Te he preguntado si vas a quedarte esta noche con tu marido?
— Oh, si, claro, yo me quedo con él, claro que antes iré en la Residencia por algunas prendas para él, me cambio yo, y después regresó.
— Haces bien querida, Flor y yo estaremos aquí, ve con cuidado, nos veremos cuando regreses.
— ¡Gracias! — Después de eso, Sofia sale de la habitación y Ca