La heladería Dulce de Cielo parecía suspendida en una burbuja de calma. El lugar estaba decorado con un aire bohemio y moderno: ventanales amplios, música instrumental de fondo y mesas con flores frescas. El aroma del café se mezclaba con el dulzor de la vainilla y la frambuesa, y entre todo ese ambiente sereno, Sofía se sentía ligera tal como siempre ocurre cuando esta con Catalina ya que la amistad es cura para el alma.
Catalina hablaba animadamente, contándole sobre un proyecto artístico que