El sol de la tarde se filtraba con suavidad por los ventanales del dormitorio, acariciando las paredes en tonos neutros y dándole a la habitación un aire casi celestial. Sofía estaba sentada frente al tocador, con el cabello suelto y húmedo después de una ducha reparadora, mientras Ares dormía enroscado a sus pies y Doki masticaba con entusiasmo uno de sus juguetes favoritos.
En sus manos sostenía el móvil. Dudó por unos segundos, acariciando el borde del dispositivo. El corazón le latía con fu