Asistí a las clases siguientes con la misma rutina de siempre, tratando de concentrarme mientras, de reojo, escaneaba el aula, los pasillos, cualquier rincón que pudiera mostrar algo distinto, alguna señal de que el ambiente había cambiado. Sin embargo, la realidad seguía siendo la misma: rostros conocidos, conversaciones triviales y, en general, una normalidad imperturbable que se mantenía intacta.
No sabía bien qué esperaba ver. Quizá una pelea que estallara en medio de la multitud, algún mur